Cómo se calcula
De un modelo global a un parte de buceo
Los modelos meteorológicos no dicen si se puede bucear. Dan altura de ola en alta mar, corriente en una malla de nueve kilómetros y altura del nivel del mar. Esta carta traduce esos números a los cuatro parámetros que de verdad deciden una inmersión, usando las características físicas de cada zona.
1 · Exposición: el paso que lo cambia todo
Una mar de dos metros del norte deja una cala orientada al sur en calma absoluta, y arrasa un cabo abierto al norte. Cada zona lleva grabado su rumbo de exposición (hacia dónde mira el mar abierto) y su apertura (45º una cala cerrada, 150º un cabo). Cada tren de olas —mar de fondo y mar de viento por separado— se filtra por ese sector y se recompone en energía. El resultado es la altura de ola en la zona, no en alta mar.
2 · Oleaje
Sobre esa altura efectiva se aplica el periodo: una mar de fondo de doce segundos mueve muchísima más agua en el fondo que un picado de cuatro segundos de la misma altura. De ahí sale el índice de resaca, más exigente para las entradas desde costa que desde embarcación.
3 · Corriente
Se combinan dos fuentes: la corriente oceánica del modelo y la corriente de marea, que se deduce del ritmo de subida y bajada del nivel del mar multiplicado por el factor mareal de la zona. En el Mediterráneo el segundo término es casi nulo; en el Estrecho o en las rías gallegas es el que manda, y por eso allí solo se bucea en el repunte.
4 · Visibilidad estimada
No existe ningún modelo operativo público de visibilidad submarina, así que se reconstruye a partir de sus causas. La clave es que la visibilidad de hoy la decidió el mar de anteayer: se integra la energía de oleaje de las últimas 72 horas con una caída exponencial, porque el sedimento en suspensión va decantando. Sobre esa base actúan:
- Profundidad. El movimiento orbital de la ola se atenúa exponencialmente con la profundidad, así que a veinte metros se ve mucho mejor que a tres. Por eso el resultado se da por franjas.
- Tipo de fondo. Un fondo de arena fina se levanta con nada; la roca y la posidonia apenas aportan sedimento.
- Escorrentía. Lluvia acumulada de 48 horas por el factor de ríos de la zona. La pluma turbia flota, así que castiga la superficie y perdona el fondo.
- Marea. Turbio en pleno flujo, limpio en el repunte y con la pleamar, que mete agua oceánica limpia.
- Plancton. Corrección estacional: el Atlántico se cierra en la floración de primavera, el Mediterráneo se aclara al estratificarse en verano.
- Corriente y viento hacia costa, que resuspenden fondo y pican la superficie.
5 · Temperatura del agua
Dato directo del modelo marino. Se puntúa por confort real y se traduce a la recomendación de traje.
6 · Nota global y color
Media ponderada —oleaje 32 %, visibilidad 31 %, corriente 21 %, temperatura 16 %— con una regla importante: la nota global nunca supera en más de 26 puntos al peor parámetro. De nada sirve agua a 26 grados si no se ve nada. Si algún parámetro cruza su umbral de seguridad, la zona queda en rojo con el motivo explícito.
7 · Porcentaje de precisión
Cada indicador lleva su propia fiabilidad, y no todas son iguales. La temperatura del agua es un dato robusto y se mueve despacio (≈93 %). El oleaje es un modelo maduro pero pierde acierto con el horizonte (≈91 % hoy, bastante menos a cinco días). La corriente oceánica en una malla costera es delicada (≈70 %), aunque mejora donde domina la marea, que es predecible. La visibilidad es una estimación derivada, no una medición: se queda entre el 30 % y el 80 % según la zona y la situación, y baja cuando hay lluvia reciente, mar removida o mucha influencia de ríos. Por eso se muestra siempre como un intervalo, no como un número exacto.
Esto es una ayuda a la decisión, no un parte oficial. Antes de entrar al agua, consulta el aviso de Salvamento Marítimo y AEMET, confirma con el centro de buceo local y valora las condiciones in situ. La visibilidad, en particular, es una estimación física y puede desviarse con facilidad.
Fuente de datos: Open-Meteo — modelo de oleaje MFWAM/EWAM y modelo oceánico global para corrientes, temperatura superficial y nivel del mar; modelo atmosférico ICON/GFS para viento y precipitación. Actualización horaria.